28 Oct Mantenimiento de vehículos: cómo cuidar tu coche y ahorrar dinero
El mantenimiento de vehículos es el conjunto de operaciones y revisiones que se realizan de forma periódica para garantizar el buen funcionamiento y la seguridad del coche. Es esencial para alargar la vida útil del coche, mantenerlo en buen estado, evitar averías y multas, mejorar su rendimiento, reducir su consumo y preservar su valor.
Se puede clasificar en dos tipos: el mantenimiento preventivo y el mantenimiento correctivo. El preventivo se realiza antes de que surja un problema o una avería, siguiendo las recomendaciones del fabricante o del taller. El correctivo se hace cuando ya se ha producido un problema o una avería, para repararlo y solucionarlo.
El mantenimiento preventivo es el más recomendable, ya que tiene muchas ventajas para el conductor y para el coche:
- Ahorra dinero: al realizar revisiones periódicas, se detectan posibles fallos o desgastes antes de que se agraven y se conviertan en averías más costosas. Además, se optimiza el funcionamiento del coche, lo que reduce el consumo de combustible y las emisiones contaminantes.
- Ahorra tiempo: al prevenir las averías, se evitan las visitas imprevistas al taller, las esperas y las molestias que suponen. Además, se evitan las multas por incumplir la normativa vigente sobre el estado del vehículo.
- Aumenta la seguridad: al mantener el coche en óptimas condiciones, se mejora la respuesta del coche ante situaciones de riesgo, como frenadas, curvas o adelantamientos. Evitan accidentes por fallos mecánicos o eléctricos.
- Aumenta el confort: al cuidar el coche, se consigue una conducción más suave, silenciosa y agradable y se mejora el ambiente interior del coche, con una temperatura adecuada y un aire limpio.
- Aumenta el valor: al conservar el coche como nuevo, se mantiene su valor de mercado y se facilita su venta o su cambio.
Para realizar un buen mantenimiento preventivo del coche, es necesario seguir una serie de pasos y consejos:
- Consultar el manual del fabricante: contiene toda la información sobre las características, los componentes y el funcionamiento del coche e indica los intervalos de revisión y sustitución de cada elemento del coche, así como las especificaciones técnicas que debe cumplir cada pieza o fluido.
- Visitar el taller periódicamente: el taller es el lugar donde se realizan las revisiones y las operaciones de mantenimiento del coche. Es importante elegir un taller de confianza, que tenga personal cualificado y que ofrezca garantía sobre sus servicios. El taller debe sellar el libro de mantenimiento del coche cada vez que se realice una intervención.
- Revisar los niveles de los fluidos: los fluidos son los líquidos que circulan por el coche y que cumplen funciones vitales para su funcionamiento. Algunos de ellos son el aceite del motor, el líquido refrigerante, el líquido de frenos, el líquido limpiaparabrisas o el líquido de la dirección asistida. Es importante revisarlos cada cierto tiempo (por ejemplo, cada mes) y rellenarlos o cambiarlos cuando sea necesario.
- Revisar los filtros: los filtros son los elementos que evitan que lleguen impurezas al motor o al habitáculo del coche: el filtro de aceite, el del aire, el del combustible o el del habitáculo. Es importante revisarlos cada 10.000 km y cambiarlos cuando estén sucios o deteriorados.
- Revisar los neumáticos: los neumáticos son los elementos que mantienen el contacto del coche con el suelo y que influyen en la estabilidad, la adherencia y la frenada del coche. Es importante revisarlos cada cierto tiempo (por ejemplo, cada 15 días) y comprobar su presión, su dibujo, su desgaste y su estado general. También es importante alinearlos y equilibrarlos cuando sea necesario, y cambiarlos cuando estén gastados o dañados.
- Revisar los frenos: son los elementos que permiten detener o reducir la velocidad del coche. Es importante revisarlos cada cierto tiempo (por ejemplo, cada 20.000 km) y comprobar el estado de los discos, las pastillas, el líquido y el sistema ABS. Además de cambiar los componentes cuando estén desgastados o defectuosos.
- Revisar las luces: permiten ver y ser vistos en la carretera y hay que revisarlas cada cierto tiempo (por ejemplo, cada mes) y comprobar el funcionamiento de todas ellas (posición, cruce, carretera, freno, marcha atrás, intermitentes y antiniebla). Además de mantenerlas limpias y bien alineadas, y cambiar las bombillas cuando se fundan o se deterioren.
- Revisar la batería: la batería proporciona la energía eléctrica al coche. Es importante revisarla al menos una vez al año y comprobar su carga, su estado y sus conexiones. Cámbiala cuando esté agotada o dañada.
Un buen mantenimiento preventivo es la clave para ampliar la vida de tu vehículo, mantenerlo como nuevo, evitar averías y multas, mejorar su rendimiento y reducir su consumo, entre otras ventajas.
En Dr Garage ofrecemos servicios integrales de mecánica general y customización de vehículos. Hacemos realidad tus sueños sobre ruedas. Contacta con nosotros y descubre todo lo que podemos hacer por ti y por tu coche.
